Ya sabíamos que los conductores británicos se exponían a dos años de cárcel si les pillaban enviando un SMS al volante, pero ahora la cosa se va a poner todavía peor (o mejor, según cómo lo mires), dado que hasta hablar por teléfono sin un manos libres podrá acarrear la misma pena. O incluso con uno, si la policía cree que no estás prestando la debida atención. En los casos más extremos y según las nuevas directrices, las personas sorprendidas infringiendo el código de circulación podrían ser acusadas de conducción temeraria, cargo que va asociado a una sentencia máxima de dos años de prisión y una sanción económica no definida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario